
Chile ha sido durante muchos años un destino atractivo para inversionistas y profesionales extranjeros gracias a su estabilidad económica, su sistema tributario relativamente claro, y su amplia red de tratados de libre comercio y acuerdos internacionales para evitar la doble tributación. Sin embargo, la internación de recursos y capitales desde el exterior requiere un cuidadoso análisis tributario para evitar problemas con las autoridades fiscales y optimizar el manejo de dichos fondos. A continuación, presentamos algunas recomendaciones clave:
1. Entender el Régimen Tributario Chileno
Chile aplica un sistema tributario basado en el domicilio y la residencia. Esto significa que las personas consideradas residentes o domiciliadas en el país tributan sobre sus rentas obtenidas en cualquier parte del mundo, mientras que los no residentes solo tributan por sus rentas de fuente chilena.
De manera excepcional, la ley chilena ofrece un beneficio especial para los extranjeros que llegan al país. Durante los primeros 3 años desde su ingreso, estos solo tributan en Chile por las rentas obtenidas de fuente chilena, quedando exentos de pagar impuestos por las rentas generadas en el extranjero. Este plazo de 3 años puede prorrogarse si se cumplen ciertos requisitos establecidos por la normativa.
Es importante analizar este beneficio con detenimiento. Por ejemplo, si la renta generada en el extranjero proviene de una actividad realizada en Chile, dicha renta será considerada de fuente chilena y, por lo tanto, estará afecta a impuestos en Chile. Por otro lado, si el extranjero posee una propiedad en el exterior que arrienda mientras reside en Chile, las rentas de dicho arriendo no estarán gravadas en el país durante este periodo de 3 años.
Es crucial entonces determinar cuándo se adquiere residencia fiscal en Chile, ya que este factor influirá directamente en sus obligaciones tributarias.
Para efectos tributarios, se considera residente a quien permanezca en Chile, en forma ininterrumpida o no, por un periodo o periodos que en total excedan de 183 días, dentro de un lapso cualquiera de doce meses. Por su parte, el domicilio puede obtenerse desde el primer día.
2. Aprovechar los Convenios para Evitar la Doble Tributación (CDT)
Chile ha suscrito más de 30 convenios para evitar la doble tributación con países de todo el mundo. Estos convenios permiten reducir las tasas de retención sobre intereses, dividendos y regalías, además de establecer normas claras sobre qué país tiene derecho a gravar ciertas rentas. Antes de transferir capitales, es recomendable analizar si su país de origen tiene un convenio vigente con Chile y cuáles son los beneficios aplicables.
3. Registrar Correctamente los Capitales
Para evitar problemas con el Servicio de Impuestos Internos (SII), es fundamental documentar adecuadamente la entrada de capitales al país. En particular:
- Prueba de origen de fondos: Asegúrese de contar con toda la documentación que respalde el origen de los recursos, como contratos, estados financieros o declaraciones o comprobantes bancarios. El SII dispone de la facultad de requerir a sus residentes acreditar el origen de los fondos con los cuales se hace una determinada inversión o gasto, como sería por ejemplo la compra de una casa, un auto u otro tipo de inversión o compra. Si no se justifica adecuadamente, el SII puede determinar un impuesto relevante sobre el monto de la inversión y con las sanciones que correspondan.
- Cumplir con la normativa cambiaria: Las transferencias internacionales deben ser realizadas a través de canales formales, cumpliendo con las disposiciones del Banco Central de Chile.
4. Declaraciones Juradas y Tributación sobre Activos en el Exterior
Los residentes están obligados a declarar anualmente sus activos en el extranjero mediante el Formulario 1929. No cumplir con esta obligación podría generar multas significativas y una revisión más detallada de sus operaciones financieras.
Adicionalmente, las rentas obtenidas por dichos activos podrían estar afectas a impuestos en Chile, por lo que es clave estructurar correctamente su portafolio de inversiones internacionales para evitar sobrecargos tributarios.
Por otro lado, la ley chilena y los CDT contienen disposiciones que permiten mitigar la doble tributación, mediante mecanismos que permiten utilizar los impuestos pagados en el exterior en contra de los impuestos que resulten aplicables en Chile por dichas rentas.
5. Planificar la Internación de Dividendos o Utilidades
Si posee inversiones o empresas en el extranjero, planifique cuidadosamente la distribución de dividendos o utilidades hacia Chile. Los convenios internacionales y las normas internas pueden ofrecer beneficios importantes, como la crédito por impuestos pagados en el exterior, pero esto requiere una estrategia adecuada.
Por otro lado, si la idea es traer capitales para invertir en Chile, será importante analizar el camino más conveniente, como sería la constitución de una sociedad filial en el país, y la internación de recursos vía capital, préstamo u otro.
6. Asesoría Tributaria Profesional
Cada caso es único, y los detalles de su situación personal o empresarial pueden marcar la diferencia en el tratamiento tributario aplicable. Por ello, es altamente recomendable contar con la guía de un experto en derecho tributario que pueda diseñar una estrategia personalizada.
En conclusión, aunque Chile ofrece oportunidades únicas para extranjeros que buscan invertir o radicarse en el país, el éxito de estas decisiones depende de una adecuada planificación tributaria. Tomarse el tiempo para entender y cumplir con las regulaciones locales no solo evitará problemas futuros, sino que también optimizará el rendimiento de sus recursos.









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